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Arcusa recupera uno de sus símbolos históricos

La localidad de Arcusa ha vivido un fin de semana muy especial con la puesta de largo de la restauración de su antiguo conjunto formado por el lavadero, la fuente y el abrevadero, uno de los espacios más emblemáticos del municipio. La inauguración de las obras coincidió con el inicio de las fiestas de San Antonio, convirtiendo la jornada en una celebración marcada por la participación vecinal y el orgullo por la conservación del patrimonio local.

La actuación, impulsada por el Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe, ha supuesto una inversión superior a los 60.000 euros y ha permitido garantizar la conservación de una infraestructura histórica que forma parte de la memoria colectiva del pueblo. Los trabajos han sido ejecutados por la empresa local de David Giral, de Santa María de la Nuez, con la colaboración de la brigada municipal.

Durante años, el estado del tejado había generado preocupación entre los vecinos debido al progresivo deterioro de la estructura. Los elementos de madera que sostenían la cubierta habían cedido con el paso del tiempo y el conjunto permanecía apuntalado para evitar riesgos de derrumbe. La rehabilitación ha permitido devolver al espacio su aspecto tradicional, respetando la imagen original con la que fue construido en 1923 y recuperando la cubierta de losas de piedra característica de la arquitectura popular de la zona.

El presidente de los vecinos de Arcusa, David Broto, destacó la importancia emocional de la intervención para los habitantes de la localidad. Según recordó, generaciones de vecinos utilizaron durante décadas la fuente y el lavadero como puntos esenciales de la vida cotidiana, lo que hacía imprescindible garantizar su conservación para el futuro.

Por su parte, el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, subrayó el valor que tienen este tipo de actuaciones para mantener viva la identidad de los pequeños núcleos rurales. El regidor destacó además la implicación vecinal en la protección del patrimonio, un compromiso que ya quedó patente con otros proyectos recientes desarrollados en la localidad.

La inauguración incluyó una celebración religiosa, la bendición de las instalaciones restauradas y un vermú popular que reunió a numerosos asistentes. A partir de ahí, las fiestas continuaron con actividades para todas las edades, desde juegos infantiles e hinchables hasta propuestas musicales que animaron la tarde y la noche.

La programación festiva contó con la actuación del grupo Los Navata, seguida de una cena popular organizada por El Fogón de Arcusa y una sesión musical a cargo de DJ Sas, poniendo el broche final a una jornada que combinó tradición, convivencia y patrimonio.

Con esta actuación, Arcusa no solo recupera un elemento arquitectónico de gran valor histórico, sino que refuerza también el sentimiento de comunidad y el compromiso con la preservación de aquellos espacios que forman parte de la esencia de sus pueblos.

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