Muere un senderista madrileño durante la ascensión al pico Collarada en Villanúa
Un senderista madrileño de 53 años perdió la vida este fin de semana mientras realizaba la ascensión al pico Collarada, una de las montañas más emblemáticas y exigentes del Pirineo aragonés. El hombre había iniciado su ruta desde Villanúa, donde dejó aparcado su vehículo cerca del albergue del municipio, punto habitual de partida para las rutas que conducen hacia la cima.
La familia dio la voz de alarma al caer la tarde, alrededor de las 17:50 horas, al no recibir respuesta a sus llamadas y no tener señales de su regreso. De inmediato se activó un operativo de búsqueda en el que participaron especialistas del GREIM de Jaca junto a un perro de rastreo. Las condiciones del entorno complicaron desde el inicio las labores de localización: la presencia de nieve, bajas temperaturas y la falta de visibilidad por la llegada de la noche obligaron a un trabajo especialmente minucioso y técnico.
Pasada la medianoche, sobre las 00:30 horas, el equipo de rescate localizó el cuerpo sin vida del montañero en una zona de pendiente muy pronunciada. Según las primeras conclusiones, la causa de la muerte habría sido una caída durante la ascensión. No se encontraron indicios de que hubiera participado otra persona en el accidente ni de que el fallecimiento se debiera a una causa médica previa. Todo apunta a un accidente en un tramo complicado de alta montaña.
La evacuación del cuerpo fue particularmente difícil debido al terreno abrupto y a las condiciones meteorológicas. Los efectivos del GREIM trabajaron durante varias horas hasta completar el operativo alrededor de las 07:30 de la mañana siguiente.
El pico Collarada, con sus 2.886 metros de altitud, es conocido por ser una cumbre exigente que combina tramos de fuerte pendiente y condiciones variables según la época del año. Aunque es una ruta muy frecuentada por montañeros experimentados, la presencia de nieve y hielo puede convertir el ascenso en una actividad especialmente peligrosa.
El trágico suceso ha generado consternación tanto en Villanúa como en el entorno montañero, recordando una vez más la importancia de la preparación, la planificación y la prudencia a la hora de afrontar rutas de alta montaña, especialmente en condiciones invernales o en solitario.

