Aínsa reconoce a quienes cuidan su tierra y su gente en la antesala de la Ferieta 2026
El invierno en Aínsa tiene una cita marcada en rojo en el calendario: la Ferieta, que volverá a llenar de vida la Villa Medieval el próximo 1 de febrero. Pero antes de que los puestos, el ganado y el ambiente festivo tomen las calles, el municipio celebrará uno de sus actos más emotivos: la entrega de los premios Cruz de Sobrarbe, que alcanzan ya su duodécima edición.
La ceremonia tendrá lugar el sábado 31 de enero y servirá para rendir homenaje a personas y entidades que han destacado por su compromiso con el progreso, el bienestar y la conservación del territorio. En 2026, los galardones recaerán en Pedro Larramona, secretario del Ayuntamiento de Aínsa, en la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y, a título póstumo, en Elena Villagrasa, quien fue directora del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El alcalde, Enrique Pueyo, ha querido destacar el profundo significado de estos premios, que nacieron hace doce años como iniciativa de Pedro Larramona junto al entonces alcalde José Miguel Chéliz. “La idea era reconocer a quienes, desde distintos ámbitos, trabajan por el desarrollo y la calidad de vida de nuestro pueblo y de nuestra comarca”, recuerda Pueyo. En esta ocasión, el homenaje a Larramona tiene un carácter especialmente emotivo, ya que se le reconoce su trayectoria desde su incorporación al consistorio en 2013, así como sus incontables horas de dedicación y esfuerzo, ahora que disfruta de su jubilación.
La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos será otro de los pilares de este reconocimiento. Su estrecha vinculación con Aínsa-Sobrarbe, tanto en proyectos de conservación como en iniciativas de desarrollo sostenible, ha sido clave para proteger una de las especies más emblemáticas del Pirineo y para impulsar un modelo de convivencia respetuoso entre naturaleza y población local.
El acto incluirá también un homenaje póstumo a Elena Villagrasa, cuya reciente y repentina desaparición dejó una profunda huella en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y en toda la comarca. “Tenía aún muchos proyectos por delante, pero su entrega y su forma de entender la gestión del territorio seguirán presentes en el equipo y en el recuerdo de todos”, ha señalado el alcalde.
Con estos premios, Aínsa no solo reconoce trayectorias ejemplares, sino que refuerza el valor de sus tradiciones y del compromiso colectivo. Como subraya Pueyo, el invierno sobrarbense es una oportunidad para reencontrarse, rendir homenaje y renovar ilusiones al inicio de un nuevo año, con la Ferieta como gran punto de encuentro para vecinos y visitantes.

