Aínsa espera 300.000 turistas este verano
El Ayuntamiento de Aínsa encara la campaña estival con unas previsiones optimistas: se esperan alrededor de 300.000 visitantes entre junio y septiembre, la misma cifra que ya consolidó a la villa pirenaica como uno de los destinos rurales más concurridos de Aragón en 2024. «La temporada viene fuerte», subraya el alcalde Enrique Pueyo, quien confía en que la agenda cultural y la creciente notoriedad internacional del municipio terminen de apuntalar el récord.
Festival Castillo de Aínsa: eje de la programación cultural
El principal reclamo de la temporada volverá a ser el Festival Internacional Castillo de Aínsa, que en su 35.ª edición —del 28 de junio al 13 de julio— reunirá a nombres como Rita Payés, Huecco o Alaín Pérez en el patio de la fortaleza medieval y en otros enclaves de la comarca del Sobrarbe. La organización ha reforzado el aforo y mantiene su apuesta por la “música de raíz y kilómetro cero”, implicando a productores locales y artistas aragoneses.
Tendencias de demanda: más público extranjero
Los buenos augurios no se basan sólo en el tirón del festival. La oficina de turismo registró 7.095 consultas en mayo, un 20 % más que el año pasado. Destaca el salto del mercado estadounidense, que cuadruplicó sus cifras hasta convertirse en el segundo contingente extranjero, solo por detrás del francés.
Impacto económico y próximos eventos
Además de los conciertos, el consistorio ha programado la Feria de la Villa para la primera semana de septiembre, con artesanía, agroalimentación y muestras de oficios tradicionales. Entre ambas citas, hostelería y comercio estiman un impacto económico superior a los 12 millones de euros, cifra que el Ayuntamiento aspira a consolidar mediante una oferta cada vez más desestacionalizada: rutas BTT, descenso de cañones y ecoturismo en el cercano Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Con todo, Pueyo recuerda que el reto no es sólo atraer visitantes, sino gestionar el crecimiento “sin renunciar a la identidad medieval ni al entorno natural que nos hace diferentes”. El plan municipal incluye refuerzo de transporte público, nuevos aparcamientos disuasorios y una campaña de concienciación ambiental dirigida tanto a turistas como a vecinos. Si las previsiones se cumplen, el verano de 2025 podría confirmar que Aínsa ha pasado de ser joya secreta del Alto Aragón a referencia imprescindible del turismo rural español.

