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Aínsa endurece el IBI a las viviendas vacías para sacar pisos al mercado del alquiler

El Ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe ha aprobado una modificación de la ordenanza del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que permitirá aplicar recargos de hasta el 150 % a las viviendas que permanezcan vacías, con el objetivo de incentivar su incorporación al mercado del alquiler de larga duración.

La medida fue respaldada por unanimidad en el pleno municipal y se enmarca en una estrategia más amplia para hacer frente a la escasez de vivienda habitual, un problema creciente tanto en el municipio como en el conjunto del Pirineo aragonés.

Recargos progresivos según el tiempo de desocupación

El nuevo sistema establece incrementos graduales del IBI en función del tiempo que una vivienda lleve desocupada y del número de inmuebles vacíos que tenga el propietario en Aínsa:

  • Un recargo del 50 % para viviendas que lleven más de dos años vacías de forma continuada.

  • Un recargo del 100 % cuando la desocupación supere los tres años.

  • Un recargo del 150 % en los casos en los que el titular sea propietario de dos o más viviendas vacías en el municipio.

Con este planteamiento, el consistorio busca penalizar especialmente la acumulación de inmuebles sin uso residencial efectivo.

Cómo se determina si una vivienda está vacía

Para evitar interpretaciones subjetivas, el Ayuntamiento utilizará un criterio objetivo basado en el consumo de agua. Se considerará que una vivienda está vacía si, durante un periodo continuado de dos años, el consumo no supera los cinco metros cúbicos en alguno de los trimestres.

Este método permite diferenciar entre viviendas realmente desocupadas y aquellas que, aunque no estén habitadas de forma permanente, sí tienen un uso regular.

Objetivo: más alquiler de larga duración

Desde el consistorio se subraya que la finalidad principal de la medida no es recaudatoria, sino movilizar vivienda vacía para aumentar la oferta de alquiler estable. Aínsa, como otros municipios del Pirineo, sufre una fuerte presión residencial derivada del turismo, las segundas residencias y la dificultad de acceso a vivienda para trabajadores y familias que quieren residir todo el año.

El recargo al IBI pretende actuar como incentivo económico para que los propietarios opten por alquilar sus viviendas en lugar de mantenerlas cerradas durante largos periodos.

Una estrategia municipal más amplia

El aumento del IBI a las viviendas vacías forma parte de un paquete más amplio de políticas municipales relacionadas con la vivienda y los servicios públicos. Entre ellas se incluyen:

  • Medidas de rehabilitación de viviendas.

  • Actuaciones para regular las viviendas de uso turístico.

  • Proyectos de vivienda social y pública.

  • Actualizaciones de otras tasas municipales, como agua, basuras o aparcamiento.

Con este conjunto de actuaciones, Aínsa busca equilibrar su atractivo turístico con la necesidad de garantizar vivienda accesible y estable para su población residente.

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