Barbastro vuelve a endulzar marzo con su popular fiesta gastronómica
La ciudad de Barbastro ha celebrado un año más una de sus citas más arraigadas, reuniendo a vecinos y visitantes en torno a una tradición gastronómica que se remonta a más de tres décadas. Como es habitual a finales de marzo, la Plaza del Mercado se transformó en un espacio culinario al aire libre donde el dulce típico del Alto Aragón fue el gran protagonista.
De la mano del Grupo Tradiciones, se instalaron catorce hornillos en los que se elaboraron crespillos de manera ininterrumpida a lo largo de la jornada. En total, se prepararon y degustaron alrededor de 14.000 unidades de este postre elaborado a base de borraja rebozada, consolidando una vez más el éxito de convocatoria del evento. Además, se habilitó un hornillo específico para la elaboración de crespillos sin gluten, facilitando la participación de personas celíacas en esta celebración reconocida como Fiesta de Interés Turístico de Aragón.
El ambiente festivo contó con la implicación de numerosas asociaciones locales, así como la participación de representantes municipales. El alcalde Fernando Torres, junto a la concejal de Desarrollo, Silvia Ramírez, y la concejal de Turismo, Blanca Galindo, se sumaron a la elaboración de los crespillos junto al Grupo Tradiciones y vecinos de la localidad.
“El ambiente ha sido excelente y la cifra final de crespillos, espectacular. Felicito a todos los que han hecho posible esta Fiesta tan nuestra un año más”, señaló Silvia Ramírez. Por su parte, el alcalde destacó el origen y la evolución de la celebración: “Hay que dar la enhorabuena a Tradiciones, que impulsó en los 90 esta fiesta. Este año, además, nos ha respetado la meteorología y hemos disfrutado de una mañana espléndida”.
La jornada central, celebrada el 22 de marzo en la Plaza del Mercado, estuvo precedida por los actos inaugurales del día 20 en el Recinto Ferial. Allí, la jefa de cocina del Restaurante Ansils de Benasque, Iris Jordán, ofreció una conferencia con demostración culinaria incluida, dentro de la XXXI edición de la Fiesta del Crespillo. En ese acto también se reconoció al hortelano barbastrense Fernando Fredes como Crespillero de Honor y se designó a Castillazuelo como Villa Invitada.
La celebración estuvo amenizada por los Gaiteros del Somontano, que acompañaron con su música una jornada marcada por la participación y el carácter popular. Desde 1994, esta fiesta ha convertido a los crespillos en símbolo gastronómico de Barbastro, atrayendo cada año a miles de personas que se acercan a degustar este dulce tradicional elaborado con harina, huevo y otros ingredientes que varían según la receta, y rematado con anís y azúcar.

