El fuego y la tradición iluminan enero en Aínsa y sus pueblos
Enero vuelve a encenderse en Aínsa y en los núcleos del municipio con la celebración de las tradicionales hogueras dedicadas a San Antón y San Sebastián, una cita profundamente arraigada en la vida social y cultural del territorio. Durante varios días, el fuego se convierte en punto de encuentro, símbolo de protección y excusa perfecta para compartir, celebrar y mantener vivas las costumbres de siempre.
La programación arranca el día 16 con las hogueras de San Antón en dos enclaves emblemáticos de Aínsa: la Plaza Mayor y la calle Mayor, donde vecinos y visitantes se reunirán alrededor de las llamas. Ese mismo día, Coscojuela también celebrará San Antón, localidad que además rendirá homenaje a San Sebastián el próximo día 24, ampliando así el calendario festivo.
El día 17 la celebración se extiende a otros pueblos del municipio. San Antón será protagonista en Paúles de Sarsa, Arcusa, Castejón, Camporrotuno, Latorrecilla y La Pardina, donde las hogueras volverán a ser el centro de la vida vecinal. En paralelo, Guaso honrará a San Sebastián, manteniendo viva una tradición que une a generaciones en torno al fuego y la convivencia.
La intensidad de las fiestas aumenta al llegar el día 19, cuando las hogueras de San Sebastián se repartirán por todo el casco urbano de Aínsa, creando un ambiente especial en cada rincón de la villa. Es una de las noches más esperadas, en la que las calles se llenan de luz, calor y encuentros espontáneos.
La celebración continúa el día 20 con una jornada repleta de actividades. El programa incluye misa, reparto de torta de caridad y el tradicional sorteo de la tarta de San Sebastián. A continuación, la fiesta se traslada a la carpa del Castillo, donde tendrá lugar la comida popular. La tarde estará animada con bingo, campeonato de guiñote, propuestas para los más pequeños y sesión de baile, pensadas para que nadie se quede sin su espacio de diversión.
Estas fiestas de invierno vuelven a demostrar que, más allá del calendario, el verdadero valor está en el encuentro, la participación y la continuidad de unas tradiciones que siguen dando calor al corazón del Sobrarbe.

